Este es Lucifer, míralo bien, lejos de la idea preconcebida demoniaca, con patas y cuernos de cordero, serpientes y otras criaturas reptiles; o como se le relata en el Nuevo Testamento "El dragón del Apocalipsis". No es un engendro, no parece un monstruo ni es aterrador. La figura del mal no ha perdido su belleza, es un hombre joven, atlético y vigoroso es innegable su hermosura cautivadora. Esta obra de Alexandre Cabanel, 1847, nos presenta una visión compleja, alternativa y conmovedora de este personaje bíblico que incita a cuestionarnos nuestras propias creencias y valores. Representa la caída de Lucifer del reino de los cielos por rebelarse contra Dios. Su cuerpo es perfecto pero ha caído. Lucifer, en latín su nombre significa "protector de luz". El cristianismo nos representa a este antihéroe controvertido como un ser malévolo, sibilino, profético y oscuro. Pero si lo analizamos más a fondo a través de esta obra, Lucifer es castigado al ostracismo terrena...
De una novela de Julio Verne se me cayó el otro día un impreso con el sello del instituto de FP donde daba clases mi padre en 1987. Yo tenía ocho años. Llevaría allí desde entonces, cuando me regalaron la colección de los Viajes extraordinarios. Como los profesores se llevan trabajo a casa y yo siempre he usado de marcapáginas el primer papel que encontraba, debí de robarlo de la mesa de mi padre y lo metí en las tripas de Miguel Strogoff, donde ha pasado 35 años. Es un parte de faltas de asistencia de una alumna muy aficionada a fumarse las clases, cumplimentado con caligrafía meticulosa y picuda, esa que solo se usa en las cartas de amor y en las sentencias de muerte. A la absentista se le iba a caer el pelo, pero el hijo del profesor se interpuso e impidió que el castigo se tramitase. Olé por ella y olé por mí, Robin Hood infantil e inconsciente. Los institutos de FP y de bachillerato del pueblo ocupaban el mismo recinto, en edificios vecinos, pero tan ajenos en...